Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa, se entregó el jueves 28 de mayo a autoridades de Estados Unidos, de acuerdo con una fuente del Departamento de Justicia consultada por El Universal. Hasta ahora, no se han difundido públicamente los detalles de su entrega ni la fecha de su primera audiencia.
La información coloca al exmando policial como el tercer señalado del expediente contra funcionarios y exfuncionarios sinaloenses que queda bajo custodia estadounidense. Antes se reportaron los casos de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública estatal, y Enrique Díaz Vega, extitular de Administración y Finanzas de Sinaloa.
La entrega ocurre apenas dos días después de que Almanza Avilés compareció ante la Fiscalía General de la República en Culiacán y rechazó públicamente la posibilidad de presentarse voluntariamente ante autoridades estadounidenses.
“Si nos llevan para allá, vamos, pero yo no tengo por qué irme a entregar”, declaró el martes 26 de mayo ante medios de comunicación. También negó vínculos con grupos criminales y afirmó que no serviría como testigo protegido ni como testigo colaborador.
Almanza Avilés fue incluido formalmente en la acusación presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa. El Departamento de Justicia estadounidense anunció la apertura del expediente el 29 de abril.
La imputación atribuye a Almanza Avilés los presuntos delitos de conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armamento. La acusación establece que los cargos son señalamientos judiciales y que las personas imputadas conservan la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia.
De acuerdo con el expediente, Almanza Avilés encabezó la Policía de Investigación estatal desde 2017 hasta noviembre de 2022. Los fiscales estadounidenses sostienen que habría recibido sobornos de la facción de Los Chapitos para permitir sus operaciones en Sinaloa.
La acusación también señala que el exmando policial habría girado órdenes de detención contra adversarios de ese grupo criminal y permitido el traslado de sustancias químicas utilizadas para producir fentanilo. Estas afirmaciones forman parte de la tesis de la fiscalía estadounidense y todavía no han sido acreditadas ante un tribunal.
Hasta el cierre de esta edición, el Departamento de Justicia de Estados Unidos no había difundido un comunicado público actualizado para precisar ante qué autoridad se presentó Almanza Avilés, en qué ciudad quedó bajo custodia o cuándo comparecerá por primera vez ante una corte.
La entrega reportada abre una nueva etapa del expediente judicial, que incluye al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, y a otros servidores públicos y exfuncionarios estatales. Las autoridades estadounidenses sostienen que los acusados habrían facilitado operaciones del Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos y respaldo político; los señalamientos deberán ser desahogados en tribunales



