Aunque todavía faltan varios meses para el tradicional evento de septiembre de Apple, las filtraciones y rumores sobre la próxima generación del iPhone ya comenzaron a generar expectativa. Este año, la compañía podría protagonizar uno de los cambios más importantes en la historia reciente de sus teléfonos inteligentes con la posible presentación de su primer dispositivo plegable, conocido provisionalmente como iPhone Fold o iPhone Ultra.
La llegada de un iPhone plegable representaría el movimiento más ambicioso de Apple desde la introducción de nuevos formatos dentro de su línea de productos. Desde que Samsung lanzó el primer Galaxy Fold en 2019, el mercado de dispositivos plegables ha evolucionado rápidamente, aunque Apple se había mantenido al margen de esta tendencia hasta ahora.
Según diversas filtraciones citadas por medios especializados como MacRumors, el nuevo modelo plegable tendría un diseño tipo libro, con una pantalla exterior de aproximadamente 5.5 pulgadas y una pantalla interna cercana a las 7.8 pulgadas cuando el dispositivo esté completamente abierto. La relación de aspecto sería más amplia, similar a la de un iPad, lo que acercaría la experiencia de uso a la de una pequeña tableta.
Los rumores indican además que el dispositivo sería extremadamente delgado, con apenas 4.5 milímetros de grosor desplegado. Debido a ese diseño ultrafino, Apple podría prescindir del sistema Face ID y volver a incorporar Touch ID, posiblemente integrado en un botón lateral. Esta decisión ha generado debate entre usuarios que consideran el reconocimiento facial una de las funciones más distintivas del iPhone moderno.
En cuanto a los materiales, las filtraciones apuntan a una combinación de titanio y aluminio, mientras que las pantallas OLED plegables serían suministradas por Samsung, líder actual en este tipo de tecnología. También se habla de una propuesta de colores mucho más sobria, limitada a tonos plateado y azul índigo.
El posible iPhone Ultra llegaría acompañado por la nueva familia iPhone 18, encabezada por los modelos iPhone 18 Pro y Pro Max. Aunque mantendrían una estética similar a la generación anterior, incorporarían mejoras importantes en rendimiento y eficiencia energética gracias a la tecnología LTPO+ y al nuevo procesador A20.
Los modelos Pro también podrían incluir una versión más compacta de la Dynamic Island, un botón Camera Control simplificado y nuevos acabados traseros con textura esmerilada. Entre los colores filtrados aparecen variantes en azul claro, gris oscuro, cereza oscuro y plateado.
Por otro lado, Apple estaría replanteando la estrategia del iPhone estándar. Diversas filtraciones sugieren que el iPhone 18 y el iPhone 18e compartirían más características técnicas de lo habitual para reducir costos de producción en medio de los problemas globales de suministro y el aumento del precio de componentes relacionados con inteligencia artificial y almacenamiento.
En paralelo, la compañía también trabajaría en una segunda generación del iPhone Air, presentado el año anterior como un modelo ultradelgado. El supuesto iPhone Air 2 mantendría un diseño similar, aunque con mejoras en batería, rendimiento y refrigeración interna.
Uno de los cambios más llamativos podría darse en el calendario de lanzamientos. Tradicionalmente, Apple presenta toda su línea principal de iPhone en septiembre, pero diversos reportes sostienen que la empresa dividiría ahora sus lanzamientos en dos etapas.
Según esa estrategia, los modelos premium —iPhone 18 Pro, Pro Max y el iPhone plegable— serían anunciados en septiembre de 2026, mientras que los modelos más accesibles, como el iPhone 18e y posiblemente el iPhone 18 base, llegarían hasta principios de 2027.
El precio del supuesto iPhone plegable también sería histórico. El periodista Mark Gurman, de Bloomberg, aseguró que el dispositivo superaría los 2,000 dólares, posicionándose como el iPhone más caro jamás fabricado por Apple.
Para comparar, modelos plegables actuales como el Samsung Galaxy Z Flip 7 y el Pixel 10 Pro Fold ya ocupan el segmento premium del mercado, aunque Apple buscaría diferenciarse mediante integración de software, diseño y ecosistema.
A pesar del entusiasmo que rodea estas filtraciones, Apple mantiene absoluto hermetismo sobre sus futuros productos, como es habitual. Hasta el evento oficial de septiembre no habrá confirmaciones definitivas, pero todo apunta a que 2026 podría convertirse en uno de los años más importantes para la evolución del iPhone.



