viernes 29 de mayo de 2026
Última horaLa noticia servida con salsa
Banner bajo menú, anúnciate aquí en Guacamole Proyect
• Cómo obtener suficiente hierro en una dieta vegetariana y evitar la deficiencia • Kenia López Rabadán admite que reforma sobre injerencia extranjera no aplicará en elecciones de 2027 • Juez ordena retirar nombre de Trump del Kennedy Center en Washington • México, EU y Canadá blindan fronteras ante brote de ébola mundial • Guía de boletos para Toy Story 5: Precios, salas y estreno 2026 • Casa Blanca concluye reunión sobre Irán sin acuerdo final anunciado • Storytelling: La habilidad laboral que la Inteligencia Artificial no puede reemplazar • Posponen audiencia de Maru Campos por denuncia de Javier Corral
Principal

El nuevo medicamento que podría cambiar la lucha contra la hepatitis B: pacientes logran controlar el virus sin tratamiento

29 de mayo de 2026 · admin

Un medicamento experimental contra la hepatitis B está generando expectativas entre médicos e investigadores tras demostrar resultados inéditos en pacientes con infección crónica. Se trata de bepirovirsen, un tratamiento desarrollado por las farmacéuticas GSK e Ionis Pharmaceuticals que, según nuevos estudios internacionales, permitió que algunos pacientes dejaran de recibir terapia sin que el virus reapareciera en niveles detectables.

Los resultados fueron presentados en una reunión científica en Barcelona, España, y publicados simultáneamente en la revista médica The New England Journal of Medicine. Los especialistas calificaron el hallazgo como un avance importante en la búsqueda de tratamientos más efectivos contra una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo.

La hepatitis B crónica es una infección viral que daña el hígado de forma progresiva y puede derivar en cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer hepático. Cada año provoca alrededor de 1.1 millones de muertes a nivel global. Aunque existen tratamientos capaces de controlar el virus, la mayoría de los pacientes deben tomar medicamentos de por vida para evitar que la infección vuelva a activarse.

Uno de los mayores desafíos para combatir la hepatitis B es que el virus tiene la capacidad de permanecer oculto dentro del organismo incluso cuando parece controlado. Esto hace que la enfermedad pueda reaparecer si se suspende la terapia convencional.

El nuevo medicamento, conocido también como “bepi”, actúa de manera distinta a los tratamientos actuales. Según explicó Melanie Paff, vicepresidenta de GSK, el fármaco se une al material genético del virus para impedir su replicación y reducir la producción de la proteína de superficie conocida como proteína S, clave en la persistencia de la infección. Además, estimula la respuesta del sistema inmunológico para ayudar al organismo a mantener el virus bajo control.

Los ensayos clínicos incluyeron a 1,838 pacientes con hepatitis B crónica. Los participantes recibieron durante seis meses una inyección semanal de bepirovirsen o una inyección simulada, mientras continuaban tomando sus medicamentos habituales.

Los investigadores observaron que cerca del 20 % de quienes recibieron el nuevo medicamento lograron mantener niveles indetectables del virus incluso después de suspender tanto las inyecciones como las pastillas convencionales. Este estado es conocido como “cura funcional”, un término utilizado cuando el virus permanece controlado sin necesidad de tratamiento continuo.

El doctor Seng Gee Lim, del Sistema Nacional de Salud de la Universidad Nacional de Singapur y uno de los líderes de la investigación, afirmó que nunca antes se había alcanzado este nivel de respuesta con terapias para la hepatitis B. También señaló que los pacientes que iniciaron el estudio con menores niveles de proteína S parecieron tener mayores probabilidades de éxito.

Aunque los resultados son prometedores, los especialistas advierten que todavía se requieren más estudios para conocer cuánto tiempo puede mantenerse esta remisión viral. GSK informó que algunos pacientes de investigaciones anteriores continúan sin signos importantes del virus hasta tres años después de haber suspendido el tratamiento.

La doctora Anna Lok, especialista en hepatitis de la Universidad de Michigan, consideró que el avance representa “un paso importante”, aunque señaló que aún existen interrogantes sobre la duración de los efectos y sobre el comportamiento del medicamento en pacientes con condiciones más complejas, como cirrosis avanzada o niveles elevados de proteína S.

Los efectos secundarios observados hasta ahora fueron en su mayoría leves. Entre ellos destacan dolor o enrojecimiento en la zona de la inyección y aumentos temporales en ciertas enzimas hepáticas que pueden indicar estrés en el hígado.

Actualmente, el medicamento se encuentra bajo revisión acelerada por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), que podría emitir una decisión en octubre. Las autoridades regulatorias de Europa, Japón y China también analizan su posible aprobación.

La hepatitis B se transmite principalmente a través del contacto con sangre u otros fluidos corporales, incluido el parto. Aunque existe una vacuna altamente efectiva para prevenir la infección, más de 250 millones de personas viven actualmente con la forma crónica de la enfermedad en el mundo.

Los especialistas consideran que el desarrollo de nuevas terapias como bepirovirsen podría transformar el tratamiento de la hepatitis B en los próximos años, especialmente para pacientes que enfrentan dificultades para mantener tratamientos de por vida o que viven en regiones con acceso limitado a medicamentos.